mi hijo es celiaco

Consejos para afrontar la celiaquía de los más pequeños

“Nuestro hijo es celiaco. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Qué le damos de comer? ¿Qué va a suponer esta enfermedad en su día a día?” Si a vuestro hijo le acaban de diagnosticar celiaquía es muy probable que en vuestra cabeza se hayan amontonado todas estas preguntas y muchas otras.

Cuando unos padres reciben una noticia así por parte de su pediatra, empieza un etapa repleta de dudas y temores que desatan un verdadero terremoto en la familia. Ante ello, lo más importante es mantener la calma y obtener una buena información.

Habéis llegado al sitio indicado. En este post os daremos algunas pautas que os ayudarán a entender mejor en qué consiste esta patología, cómo podéis afrontarla y cómo será vuestra vida y la de vuestro hijo a partir de este momento.

Consejos para padres de niños celiacos recién diagnosticados

Es normal que al principio os encontréis un poco perdidos y preocupados ante la nueva situación que se os ha presentado, pero con el paso de los días y siguiendo algunos pequeños consejos como los que os ofrecemos a continuación, veréis que afrontar una enfermedad como la celiaquía no es tan complicado como parece.

De primeras…

  • Calma.

Sabemos perfectamente que la teoría es mucho más fácil que la práctica, pero en casos así es fundamental dejar a un lado los nervios. Os acaban de decir que vuestro hijo es celiaco y, aunque os suena, no sabéis exactamente lo que implica. Lo primero que tenéis que saber es que la celiaquía tiene tratamiento, la dieta sin gluten, y realizándola de manera adecuada vuestro hijo crecerá sano y fuerte como cualquier otro niño.

  • Contactar con la Asociación de celiacos más cercana a vuestro lugar de residencia.

Cada comunidad autónoma tiene su propia asociación celiaca. Os ayudarán a saber cuáles son los alimentos permitidos y los que no. TAmbién os echarán una mano a planear una dieta sin gluten 100% segura y muchas cosas más.

  • Algunos cambios en casa.

A partir de ahora deberéis tener ciertos cuidados en el hogar. Por ejemplo, si vais a hornear pizza para cenar primero deberéis preparar la ‘sin gluten’ y después la vuestra. De esta manera no se producirá contaminación de una con la otra.

Comunicaros…

  • Comunicación fluida entre los padres y el pequeño.

Escondiendo al niño su enfermedad no le ayudarás ni a comprenderla ni a aprender a convivir con ella. Explicádselo de manera clara. Resolver todas aquellas dudas e inquietudes que se le planteen sin transmitir miedo.

  • Celiaquía en el colegio.

Informad a los profesores para que lo tengan en cuenta a la hora de llevar a cabo actividades relacionadas con la alimentación. Así, vuestro hijo no se sentirá marginado ni desplazado por no poder participar. Además, si vuestro hijo come en el comedor contactad con el personal para que elaboren una dieta sin gluten adecuada y sin contaminaciones cruzadas.

  • Relación con el entorno.

Además del colegio, también es fundamental informar al resto de la familia y amigos y sobre todo, explicarles en qué consiste.

Cómo pueden ayudar los padres a su hijo celiaco a saber lo que puede comer y lo que no

La celiaquía es un proceso crónico y su único tratamiento eficaz actualmente consiste en seguir una dieta estricta sin gluten de por vida. Eliminar esta proteína (presente fundamentalmente en trigo, cebada, centeno y sus derivados) de la alimentación del celiaco es la base de todo. La clave de la dieta sin gluten es recurrir a alimentos que de manera natural no llevan gluten, como son las carnes, pescados, huevos, leche, frutas o verduras, aunque a día de hoy existen otras muchas opciones. De hecho, Celicatessen acaba de abrir una tienda online con reparto en la Comunidad de Madrid donde podrás adquirir una gran variedad de productos congelados sin gluten. Lo mejor de todo es que te lo llevamos a la puerta de casa y sin romper la cadena del frío.

Un par de sencillos trucos…

A veces lo más difícil es enseñar a su hijo a diferenciar lo que puede comer y lo que no. Un truco muy sencillo y divertido que os puede ayudar es la regla del semáforo. A modo de juego, pintad con vuestro hijo un gran semáforo:

  • en la parte roja deberéis escribir o pegar fotos de los alimentos prohibidos
  • en la verde los alimentos permitidos.

Después deberéis colgarlo en un lugar visible para él.

Otro método infalible consiste en cocinar con el peque. Involucrar al niño en la cocina es una forma diferente de que aprenda de primera mano lo que es apto y lo que no para él. Además, ¡lo pasaréis en grande!

Os deseamos mucha suerte en esta nueva etapa. Seguro que poco a poco la tranquilidad vuelva a vuestra casa. Vuestro hijo va a estar bien y se desarrollará perfectamente, pero sin duda la familia debe cambiar sus hábitos. ¡Lo conseguiréis sin duda!